Hábito saludable en la lectura

La lectura y los beneficios en la Tercera Edad

 

La lectura y los beneficios en la Tercera Edad. Es un placer que además ayuda a mantener la mente activa y es fundamental para conservar las funciones intelectuales en la tercera edad.

Neurólogos y psicólogos recomiendan la lectura como método preventivo del alzhéimer y otras enfermedades neurodegenerativas, para mantener las capacidades cognitivas, es decir, ayuda a mantener el cerebro activo y prevenir el deterioro de ciertas funciones cerebrales que pueden verse afectadas con el envejecimiento.

Por ello, Q.ido quiere dar a conocer la multitud de ventajas que tiene leer, así como unos consejos para incluir la lectura entre nuestras actividades diarias.

 

Para empezar esta actividad es importante tener en cuenta varias cosas:

  • Iniciarse con textos que llamen la atención, existen libros de diversas temáticas, textos de letra grande y no muchas páginas, también puede leerse el diario. Debe buscarse un formato cómodo para nuestro mayor: papel, electrónico… Siempre tener en cuenta sus preferencias.

 

  • Hay que elegir el momento y el espacio adecuado, preferible hacerlo a las horas de la mañana, por su mejor luminosidad. En un momento de tranquilidad, para que pueda concentrarse. Pero lo más importante es hacerlo cuando tenga ganas de leer, para evitar que se aburran o pierdan el interés.

 

  • Compartir el momento, leer con amigos, familiares, por ejemplo, contar cuentos a los nietos o que sean ellos los que los cuentan.

 

Nieta y abuela leyendo

 

 

Las ventajas que aporta la lectura son:

 

  • Evita la soledad, un buen libro es una excelente compañía para los momentos de soledad. Cuando leemos un libro interesante olvidamos que estamos solos y nos introducimos en la historia con toda la atención. Es muy recomendable para pasar el tiempo libre.

Es importante, que el libro aporte optimismo, alegría y ganas de vivir. O incluso un libro técnico que esté relacionado con la profesión que han ejercido podrá ser de su interés, aprovechando los muchos conocimientos aprendidos durante años, o un libro que ya leyeron en su juventud.

 

  • Favorece la empatía, la lectura fomenta la capacidad para ponernos en el lugar del otro, es decir, mejora y aumenta la empatía. Por tanto, mejora las habilidades sociales.

 

  • La lectura es un ejercicio de atención y concentración hacia el texto, por lo que leer a diario mejora la capacidad de atención que, junto con la memoria, es una de las capacidades más alteradas en las enfermedades neurodegenerativas. Al leer se potencia la capacidad de observación y atención.

 

  • Leer entretiene, ayuda a mantener la mente ocupada, ayudando a evadirse de otras preocupaciones. A medida que nos hacemos mayores tenemos menos quehaceres diarios lo que puede causar un aumento de la percepción de las preocupaciones. El leer ayuda a introducirse en otras aventuras y fomentar la imaginación y creatividad.

 

  • Leer aumenta el vocabulario, hace el lenguaje más fluido y mejora la expresión oral y escrita. Independientemente del tipo de lectura que se escoja, siempre aporta conocimientos nuevos, por lo que supone una importante fuente de cultura y aprendizaje. Las emociones ayudan a asentar recuerdos y la lectura puede aportar estas emociones.

 

  • La lectura puede ayudar a dormir, relaja, destensando los músculos y liberando de estrés al cerebro, proporcionando así el estado ideal para conciliar el sueño.

 

Ahora sólo tenemos que elegir un libro y disfrutar...
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