Artrosis en las personas mayores

Artrosis en las personas mayores

La artrosis, denominada también enfermedad degenerativa articular, es la enfermedad reumatológica más frecuente que afecta al menos a un 30% de la población adulta, sobre todo a los ancianos. Si bien la artrosis en las personas mayores es considerada como un proceso de “desgaste” del cartílago, no es un proceso pasivo, sino que existen múltiples cambios moleculares relacionados.

Es una enfermedad progresiva, por lo que la artrosis en las personas mayores es más grave, más frecuente y más debilitante, y puede llevarle a la discapacidad.

Según la Organización Mundial de la Salud, cerca del 28 por ciento de la población mundial mayor de 60 años presenta artrosis y el 80 por ciento de ésta tiene limitaciones en sus movimientos. El aumento de la esperanza de vida y el envejecimiento de la población han llevado a que esta enfermedad se sitúe entre las primeras causas de discapacidad.

 

CAUSAS ASOCIADAS A LA APARICIÓN DE ARTROSIS

 

  • Edad, aumentan de forma exponencial a partir de los 50 años.
  • Sexo, afecta sobre todo a mujeres mayores de 50-55 años.
  • Genética, puede ser una enfermedad hereditaria.
  • Actividad laboral, la repetición de los movimientos articulares pueden llevar a largo plazo a la sobrecargar articular, determinadas actividades laborales, como peluqueras, albañiles, etc., puede provocar su aparición.
  • Actividad física elevada, los deportistas de élite tienen mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.
  • Menopausia, la disminución de los niveles de estrógenos que se produce con la llegada de la menopausia es uno de los factores de riesgo.
  • Obesidad, no parece participar en el desarrollo pero si que puede agravarla en determinadas articulaciones, como puede ser las rodillas.
  • Traumatismos, fracturas y lesiones pueden ser un factor desencadenante.
  • Sedentarismo, la falta de ejercicio físico incrementa el riesgo de padecer artrosis.

 

SINTOMAS

 

Las manifestaciones de la artrosis son muy variadas, progresivas y aparecen dilatadas en el tiempo. Los síntomas más frecuentes son el dolor articular, la limitación de los movimientos, los crujidos y, en algunas ocasiones, el derrame articular. Además, algunas personas pueden presentar rigidez y deformidad articular.

 

TRATAMIENTO NO FARMACOLÓGICO

 

El tratamiento no farmacológico debe ser la herramienta terapéutica inicial y fundamental en todos los pacientes, incidiendo en la educación del paciente para comprender su enfermedad y en la prescripción de ejercicio físico.

Los objetivos del tratamiento no farmacológico son reducir la progresión de la enfermedad, reducir la sintomatología de la enfermedad y conseguir en cada momento una máxima capacidad funcional. Como otras enfermedades crónicas, puede desarrollar una limitación psíquica, trastornos del ánimo, frustración y depresión.

 

 

Para tratamientos farmacológicos de la artrosis en las personas mayores preguntar al médico de cabecera.

 

TIPS PARA EL PACIENTE

 

 

  • Apoyo psicológico.
  • Enseñar y explicar todo sobre su enfermedad.
  • Dar opciones de tratamientos.
  • Actitud positiva.
  • Recomendaciones en los hábitos de vida.
  • Cambios en la alimentación.
  • Ejercicios.

 

 

 

EJERCICIOS FÍSCOS

 

 

El ejercicio físico puede mejorar el patrón de marcha, fuerza, flexibilidad y potencia en las articulaciones de miembros inferiores. Se deben realizar ejercicios de potenciación muscular y ejercicio aeróbico global. Las recomendaciones generales de prescripción de ejercicio en pacientes mayores o pacientes con enfermedades crónicas son de ejercicio aeróbico de intensidad de moderada a alta, al menos 30 minutos al día, se intentará llegar a 60 minutos al día, entrenamiento de fuerza muscular al menos 2 veces a la semana de intensidad alta o moderada, utilizando el 60-80% de la carga máxima de una repetición, realizando entre 8 a 12 repeticiones. En todos los casos, esta prescripción de ejercicio vendrá determinada por la capacidad funcional del paciente de manera individual.

 

Dejamos varios vídeos que os servirán de guía para la realización de actividades en el domicilio. Como podéis ver, de material no se necesita gran cosa, una silla, una toalla grande enrollada o cojín. Os aconsejamos anotar en una hoja las actividades a realizar con los tiempos y así ajustarlos debidamente a la persona. Unir los ejercicios en los que se está de pie y los que son tumbados.

 

 

Recordad realizar los ejercicios explicando que se va a hacer en todo momento con paciencia. Poner música si a la persona le gusta y pasar un rato agradable.

 

 

Ejercicios artrosis cadera

 

En el vídeo nos recomiendan 4 series de 12 repeticiones cada una, se deben adaptar a cada persona ajustando el número de series y repeticiones.

 

 

En este vídeo nos ayuda a mejorar la flexibilidad, movilidad y fuerza. Se harán 4 series de 12 repeticiones cada una y 30´´ segundos en los ejercicios de flexibilidad.

 

 

 

Ejercicios artrosis rodilla

 

Elige si los ejercicios la persona los hará mejor tumbado/a o en la silla. Os dejamos dos vídeos con ambas posiciones.

 

Se harán tumbados. Ejercicios para fortalecer, tratar el dolor de rodilla y evitar el avance de la artrosis. En el vídeo nos aconseja 3 series de 10 repeticiones cada una. 

 

 

Ejercicios sentados en una silla para fortalecer, se harán 4 series de 12 repeticiones cada una.

 

 

 

 

Ejercicios artrosis de manos y dedos

 

Con estos ejercicios mejorará el dolor. Mantener 10´´ segundos de tracción en cada uno de ellos.

 

 

Puedes elegir cualquiera de los dos vídeos para realizar, este es muy dinámico como para tomar una rutina diaria y mejorar la movilidad.

 

 

 

 

Hacemos mucho hincapié de que se hidraten bien las manos todos los días con un ligero masaje y tener opción a coger una pelota terapéutica, las hay de diferentes grados de resistencia, para ratos que se está viendo la televisión ejercitar las manos un poquito.

 

 

 

TERMOTERAPIA

 

Calor

 

La termoterapia tiene una evidencia a la hora de aliviar síntomas en la osteoartritis. El calor superficial puede mejorar el dolor. Se puede aplicar calor local a través de diatermia, mediante sacos o paños de calor, inmersión en agua caliente o con una manta eléctrica. La aplicación del calor no debe ser mayor de 20 minutos.

 

Frío

 

El frío local ayuda a disminuir el edema y el dolor, reduce el espasmo muscular y aumenta el umbral del dolor. Se puede aplicar como frío local o con masajes. La aplicación local del frío puede ser mediante spray local o con bolsas de hielo.

 

 

Hay otros tipos de terapias muy efectivas que tendrían que dirigirse a un profesional, como puede ser un Fisioterapeuta.

 

 

 

Puedes descargar la Guía de la buena práctica clínica en geriatría, Dolor en artrosis en las personas mayores.

 

Os dejamos un enlace con gimnasia de mantenimiento que os puede venir muy bien para la prevención de la artrosis en las personas mayores.

 

Gimnasia de mantenimiento para personas mayores

 

www.qido.es

 

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